Cargas
Eléctricas En Reposo
Se llaman en
reposo porque están atrapadas en un circuito y no salen al medio ya que si no
se mueve no es electricidad.
En
experiencias de cátedras se utilizan corrientemente ebonita y una piel. Si,
después de frotada con la piel, una barra de ebonita se coloca en un plato que
contenga pequeños trozos de papel de seda, muchos de estos se adherirán al
principio a la barra pero al cabo de algunos segundos se alejarán de ella. La
atracción inicial se explicará más adelante; la repulsión siguiente es debida a
una fuerza aparece simplemente cuando dos cuerpos se electrizan del mismo modo.
El
experimento análogo realizado con una barra de vidrio frotada con seda dará el
mismo resultado; esferillas de medula de saúco electrizada, cuando se coloca
cerca de otra que ha tenido contacto con el vidrio electrizado, ambas se atraen
mutuamente.
Estos
nos lleva a la conclusión que hay dos clases de cargas eléctricas: la que posee
la ebonita después de frotada con la piel, llamada carga negativa, y la que
posee el vidrio después de frotada con la seda, llamada carga positiva.
Los
experimentos realizados conducen a dos resultados fundamentales:
Cargas iguales se
repelen.
Cargas distintas se
atraen.
Las
cargas eléctricas no son engendradas ni creadas, sino que el proceso de
adquirir cargas eléctricas consiste en ceder algo de un cuerpo a otro, de modo
que una de ellas posee un exceso y la otra un déficit de ese algo (electrones.
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